El reto
De dónde partíamos
Cada empresa del grupo captaba clientes por su lado, con un call center externo, comerciales de calle y una oficina que repasaba los contratos a mano. Nadie sabía cuántos contratos había en vuelo ni cuáles se habían caído en la validación, y las comisiones se calculaban a final de mes con mucho margen de error.
La solución
Qué construimos
Construimos un CRM con una base común y una capa por empresa: captación con reparto de leads al call center, ficha de cliente con suministros y documentación, flujo de validación de contratos con estados claros, liquidación de comisiones por agente y cuadro de mando del grupo. Cada empresa ve lo suyo; la dirección ve el conjunto.
El resultado
Qué cambió
El seguimiento de contratos pasó de una reunión semanal a una pantalla. Las comisiones se cierran el primer día del mes con el detalle por contrato y las incidencias de validación se resuelven antes de que el cliente se dé de baja.